MITOS BURSÁTILES Y BURBUJAS FINANCIERAS
En el segundo os descifré la inconstancia del precio, las razones de la
inestabilidad, los consejos para el acierto, las causas de las mudanzas,
lo tímido de los Contraminores, lo alentado de los Liefhebberen, el epí-
logo de aquellos horrores, el epítome de estos bríos, los símbolos de estas
metamorfosis, lo incomprensible de estas transformaciones, los delirios
que se usan, los disparates que se inventan, las frases que se introducen
y los adagios que se veneran.
En el tercero empecé a descubriros algunas trazas, a enseñaros algunas
leyes, a explicaros algunos estatutos, la realidad de los contratos, la fir-
meza de los acuerdos, el modo con que se ajustan las partidas, como se
firman, cuando se reciben, donde se transportan, el lugar de la batalla,
la indecencia del combate, los desasosiegos, los desahogos, las palma-
das, la imposibilidad de huir de estos concursos, quien comenzó a fre-
cuentar estos congresos, la descripción de la Compañía del West, el
principio de la fullería de ducaton, las clases de los mercaderes, las dila-
ciones de los rescontrantes, las suertes de los corredores, sus lealtades,
sus riesgos y sus arrojos. Conque ahora me falta delinearos lo más espe-
culativo de estos enredos, lo más fino de estas cavilaciones, lo más deli-
cado de estas inquietudes, lo más sutil de estas agudezas y lo más
intrincado de estos laberintos.
De esta forma ya conocemos el contenido del último diálogo, dis-
curso o charla del accionista con sus interlocutores, el filósofo y el
mercader. Son todas las maniobras especulativas que se puedan ima-
ginar. En el siglo XVII se refiere a la Cábala, el número 12 o la gran
jugada como uno de tantos engaños que se pueden hacer y a las tra-
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1...,36,37,38,39,40,41,42,43,44,45 47,48,49,50,51,52,53,54,55,56,...88