MITOS BURSÁTILES Y BURBUJAS FINANCIERAS
Hemos detectado que siempre que aparecen burbujas especulativas
existe un entorno social proclive: lujo, ostentación, moral laxa, dinero
fácil para subir de clase social… credulidad, codicia, avaricia… y prác-
ticas fraudulentas. Pero también en épocas de crisis surge la tentación
de invertir en "cosas" (ahora llaman productos) que ofrecen altos tipos
de interés. Llámense títulos, cédulas, sellos, joyas, arte… El dinero vale
lo que las autoridades monetarias fijen o los grandes bancos paguen.
Cifras que lo dupliquen son siempre irreales. Por eso siempre hemos
repetido la máxima: Desconfía del interés y asegura el principal.
LA TULIPOMANÍA DEL SIGLO XVII
Mucho antes de los casos de las Compañías del Mississippi y de
los Mares del Sur ocurrió la fiebre de los tulipanes que es la tercera
burbuja especulativa descrita por Mackay en su libro de 1841 al que
nos estamos refiriendo y después por muchos otros. La tulipomania,
como así es recordada, ocurrió en Holanda en el siglo XVII. La fiebre
de los tulipanes o mejor de sus bulbos, ha sido comentada por casi
todos los que se han ocupado de estos temas. Ocurrió hacia 1636
cuando se dijo que solo había dos raíces de bulbos traídos de
Constantinopla que tenían un comerciante de Amsterdam y otro de
Harlem, por los que se llegaron a ofrecer 12 acres de tierra para su
explotación, varios caballos y 4.500 florines. La demanda de tulipa-
nes fue tan intensa que se establecieron corros en las Bolsa de
Amsterdam, Rótterdam, Harlem, Leyden, Alkmar, Hoorn y otras ciu-
dades holandesas. Y en ese mismo año se negociaban en la Bolsa de
64
1...,56,57,58,59,60,61,62,63,64,65 67,68,69,70,71,72,73,74,75,76,...88