MITOS BURSÁTILES Y BURBUJAS FINANCIERAS
Clusius comenzó a cultivar tulipanes de variedades exóticas: sin
embargo, celoso de su colección, los mantenía guardados. Pero una
noche alguien penetró en su jardín y robó sus bulbos. El suelo areno-
so holandés, ganado al mar, resultó ser el idóneo para el cultivo de la
planta, y el tulipán se extendió por todo el territorio.
Para mucha gente los tulipanes pueden parecer inútiles, sin olor
ni aplicación medicinal, floreciendo sólo una o dos semanas al año.
Pero los jardineros holandeses apreciaban los tulipanes por su belle-
za, y muchos pintores preferían pintar una de esas flores antes que
un cuadro.
A pesar de que se intentó controlar el proceso por el cual los tuli-
panes monocromos se convertían en multicolores, los horticultores
holandeses no fueron capaces, de manera que lo aleatorio del exotis-
mo contribuyó a elevar progresivamente el precio de cada bulbo. Las
variedades más raras eran bautizadas con nombres de personajes ilus-
tres y marinos de prestigio. En la década de los años veinte del siglo
XVII el precio del tulipán comenzó a crecer a gran velocidad. Se con-
servan registros de ventas absurdas: lujosas mansiones a cambio de
un sólo bulbo, o flores vendidas a cambio del salario de quince años
de un artesano bien pagado. En 1623 un sólo bulbo podía llegar a
valer 1.000 florines y una persona normal en Holanda tenía unos
ingresos medios anuales de 150 florines. Durante la década de 1630
parecía que el precio de los bulbos crecía ilimitadamente y todo el
país invirtió cuanto tenía en el comercio especulativo de tulipanes.
Los beneficios llegaron al 500%.
66
1...,58,59,60,61,62,63,64,65,66,67 69,70,71,72,73,74,75,76,77,78,...88