MITOS BURSÁTILES Y BURBUJAS FINANCIERAS
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camos, esa era la lengua que usaban numerosos sefardíes en la influyen-
te comunidad holandesa de Amsterdam donde confluyeron muchos judí-
os hispano-portugueses y donde desarrollaron una importantísima acti-
vidad comercial y financiera.
El mercantilismo nació en los albores del siglo XVII y precisamente
gracias a la intuición y habilidad comercial de muchos comerciantes de
origen sefardí que no askenazi. Cabe recordar, que los orígenes de las
Bolsas como las conocemos hoy día están en las ciudades flamencas de
Amberes y Brujas justo al empezar el siglo XVII. Y que la sociedad anó-
nima mercantil lo tiene en las Compañías de las Indias creadas en
Holanda y después en Francia y Gran Bretaña.
El interés de este trabajo sobre la obra de José de la Vega está en saber
resumir y comentar una obra de 1688 cuyo lenguaje resulta, a menudo,
difícil de comprender. Y también en situar a la Bolsa a finales del siglo
XVII, hace más de trescientos años. Por eso, al actualizar el contenido de
Confusión de confusiones
se ha tratado de explicar la relación con las figu-
ras contractuales bursátiles que actualmente manejamos y que funcionan
en los mercados organizados como las opciones y los futuros.
La oportunidad de los aspectos aquí comentados, primero los mitos
y luego las burbujas y entre ambos, las figuras bursátiles y financieras de
actualidad: operaciones a plazo, derivados, swaps, opciones, primas…,
pretenden que su lectura resulte tan evocadora como las citas eruditas y
bíblicas con que José de la Vega inunda su obra.
Por su parte la obra de John Mackay
Memoirs of Extraordinary popular
delusions and the madness of crowds
de 1841, nos acerca a la convulsa
1,2,3,4,5,6,7 9,10,11,12,13,14,15,16,17,18,...88