En cuanto a la recapitalización y el saneamiento del
sector bancario español se han producido durante
2012 avances significativos. Se han aumentado las
obligaciones de cobertura respecto a la exposición a
activos inmobiliarios y se han definido las necesidades
de capitalización entidad a entidad. En conjunto han
quedado fijadas en cerca de 60.000 millones de euros.
Para cubrirlas, las autoridades españolas y europeas
firmaron un acuerdo de asistencia financiera (MoU) con
el límite de 100.000 millones que España debe activar
si lo estima conveniente. De momento este paso no se
ha completado, parece que a la espera del resultado de
diferentes acciones que se están llevando a cabo para
tratar de mejorar la estructura de capital de las entidades
financieras afectadas: ventas de activos, captación de
capital de inversores privados, traspaso de activos al
SAREB (el famoso “banco malo”),…Tras finalizar estos
procesos se cuantificará la ayuda pública definitiva que
es necesario solicitar. Un importe que también tendrá
incidencia sobre las previsiones de déficit público.
De momento se ha aprobado un primer tramo de ayudas
para las 4 entidades con mayores problemas: 37.000
millones de euros percibidos en diciembre de 2012.
un paso importante en el camino de la solución de los
problemas del sistema financiero español, y así fue inter-
pretado en los mercados bursátiles y de deuda española
que vivieron una segunda parte de 2012 más positiva.
Ya a finales de noviembre, la Comisión Europea anunció
la aprobación de los planes de restructuración/resolución
de las cuatro entidades participadas mayoritariamente
por el FROB: BFA/Bankia, NCG Banco, Catalunya Banc y
Banco de Valencia. Se cumplió así uno de los hitos funda-
mentales del Memorando de Entendimiento (MoU),
que permitió a estas entidades, encuadradas en el Grupo
1, recibir del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)
casi 40.000 millones de euros para cubrir sus necesidades
de capital a lo largo del mes de diciembre; una cantidad
que se ha visto reducida por diferentes conceptos, entre
ellos la asunción de pérdidas por parte de los tenedores
de instrumentos híbridos como son las participaciones
preferentes y la deuda subordinada. En diciembre
también se puso en marcha de forma efectiva el Sareb,
realizándose el traspaso de los activos problemáticos
de las cuatro entidades encuadradas en el Grupo 1 con
efectos de 31 de diciembre de 2012.
El aspecto que más efecto balsámico ejerció el pasado
año sobre las tensiones financieras y los diferenciales
de riesgo soberano fue la decisión del BCE de ejercer un
papel más proactivo en la defensa del euro, del proyecto
europeo y de la estabilización de las condiciones finan-
cieras del área común. Cuando Mario Draghi expresó
públicamente, a finales del mes de julio, el “compromiso
indubitable” del BCE con la pervivencia del euro y poco
después se estableció un programa de compras ilimi-
tadas de deuda pública en los mercados secundarios
bajo determinadas condiciones, los temores que muchos
habían expresado sobre la ruptura del euro quedaron,
en buena medida, disipados. La posterior creación del
Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) ha venido
a corroborar esta idea y a reforzar el compromiso euro-
peísta de los socios del área expresado también por la
Comisión Europea en la propuesta legislativa abierta en
septiembre para la creación de un supervisor bancario
único para la eurozona.
Las ayudas desde Europa
El Memorando de Entendimiento (MoU) firmado por el
Gobierno español y la Unión Europea clasificó los bancos
españoles en cuatro grupos en función de las necesi-
dades de capital que arrojasen las pruebas de estrés:
entidades que no necesitan capital adicional (Grupo
0); entidades con necesidades de capital que ya haban
sido intervenidas y en las cuales el Fondo para la Rees-
tructuración Ordenada bancaria (FROB) tiene partici-
pación mayoritaria (Grupo 1); entidades con déficit de
capital y que necesiten para afrontarlo ayuda estatal
adicional (Grupo 2); y entidades con déficit de capital,
pero que puedan afrontarlo sin recurrir a la ayuda del
Estado (Grupo 3). De acuerdo con el MoU las entidades
del Grupo 1 son las que recibirían los primeros tramos de
la asistencia financiera y a continuación las del Grupo 2.
En las entidades clasificadas en el grupo 3 el FROB suscri-
biría bonos obligatoriamente convertibles (Cocos) o en
caso de necesidades reducidas de capital tendrían de
plazo hasta junio de 2013 para captar capital privado y
evitar la entrada de capital público.
El 31 de agosto de 2012, el Gobierno plasmó en el
Real Decreto-Ley 24/2012 parte de los compromisos
asumidos en el MoU, mediante el establecimiento de
un nuevo marco de restructuración y de resolución de
entidades, que podrán liquidarse a través de la venta
del negocio, la transmisión de activos a un banco puente
o la transmisión de activos a una entidad de gestión de
activos denominada Sociedad de Gestión de Activos
Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb),
conocida coloquialmente como “banco malo”.
La asistencia financiera europea de hasta 100.000
millones de euros y el incremento en unos 84.000
millones de euros de las exigencias de cobertura de
activos dañados recogidos en las dos reformas legisla-
tivas llevadas a cabo durante el año 2012, representaron
Salida al MAB de Inkemia
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El Entorno del Mercado
Informe
Anual 2012
/ BME
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