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Fórmulas de remuneración al accionista
REMUNERACIÓN AL ACCIONISTA EN LA BOLSA ESPAÑOLA:
CIFRAS, DEBATE Y TIPOLOGÍA
Asimismo, puede suceder que en algún ejercicio el
beneficio generado por la empresa no sea suficiente para
repartir un dividendo de cuantía similar a los anteriores
años en cuyo caso, para mantener los niveles retributivos
de los accionistas, la empresa tiene la posibilidad hacer uso
de las reservas de libre disposición. La dotación de estas
reservas proviene de parte de los beneficios generados a
lo largo de los años. La existencia de estas cantidades rete-
nidas permite a las empresas mantener una política de di-
videndos estable. Pueden distribuirlas entre los accionistas
como complemento al dividendo con cargo a beneficios
en aquellos ejercicios en los que los excedentes empresa-
riales no sean suficientes para mantener la rentabilidad por
dividendo.
Ahora bien, tal como ya hemos mencionado, los ac-
cionistas no siempre son remunerados mediante entregas
en efectivo sino que, cada vez con mayor asiduidad pagan
en acciones con fórmulas cada vez más sofisticadas. La di-
versidad de fórmulas de remuneración al accionista practi-
cadas por las empresas cotizadas en la Bolsa española es
una realidad contrastable. En la realización de este trabajo,
desde el Servicio de Estudios de BME hemos identificado
19 formas diferentes de retribuir a sus accionistas utilizadas
por las empresas cotizadas en la Bolsa española a lo largo
de su historia.
La variedad de fórmulas de retribución detectadas ha
crecido especialmente en estos últimos años de crisis. Para
poder cumplir simultáneamente con la necesidad de des-
endeudarse, aumentar sus ratios de capital y satisfacer las
expectativas de renta periódica de muchos accionistas las
empresas han acudido a mecanismos de reparto variados.
Las fórmulas utilizadas por las empresas van desde tradi-
cionales pagos en efectivo hasta los pagos extraordinarios
instrumentados como devoluciones de capital o reservas
pasando por la entrega opcional de acciones o derechos de
suscripción de títulos nuevos de la compañía. En muchos
casos estas fórmulas implican la realización de ampliacio-
nes de capital importantes, pero evitan a la empresa tener
que distribuir dinero en efectivo en momentos de disminu-
ción de los resultados.
Este trabajo de análisis descriptivo se enmarca en esta
etapa de diversificación de fórmulas de pago a los accio-
nistas. De los datos cuantitativos de remuneración al ac-
cionista en la Bolsa española en las últimas dos décadas se
extraen como conclusiones más inmediatas dos cuestiones.
La primera es que para las empresas cotizadas en España es
extremadamente importante retribuir cuantiosamente a sus
accionistas cada año lo cual explicaría, en parte, la prolife-
ración de fórmulas de remuneración tan variadas en los úl-
timos y complicados ejercicios económicos. La segunda es
que en el debate académico permanentemente vivo desde
hace años sobre las bondades de repartir o no los benefi-
cios entre los accionistas y de qué manera, entre nuestras
empresas ganan los adeptos a las tesis más favorables al
reparto periódico ajustando en cada caso la manera de ha-
cerlo. Antes de entrar en la caracterización retributiva que
es objeto principal de este trabajo, nos parece conveniente
dar al lector unas pinceladas descriptivas sobre ambas ma-
terias que ayudan a contextualizar los términos en los que
se ha producido esta implosión de formulas retributivas
diferentes.
La Bolsa española “líder” en remuneración a los accionistas
La Bolsa española ha sido tradicionalmente un mer-
cado caracterizado por una elevada remuneración al accio-
nista (
Tabla 1
), sostenida en el tiempo, creciente y amorti-
guadora de los movimientos de los precios en el mercado.
El
gráfico 2
, que resume la evolución de los pagos de
dividendos y del Índice General de la Bolsa (IGBM) entre
1980 y 2012, permite apreciar el volumen y la estabilidad
creciente de los pagos frente a la mayor variabilidad del
indicador de la evolución de los precios del mercado.
La importancia de la remuneración al accionista en
la Bolsa española se ve refrendada con datos de renta-
bilidad por dividendo desde 1990 que comparan muy
favorablemente con datos homogéneos obtenidos de
MSCI Blue Book
referidos a otros mercados bursátiles
desarrollados como el norteamericano, el alemán o el
francés. El
gráfico 3
refleja como entre los años 1990 y
1997, la rentabilidad por dividendo en España se sitúa
consistentemente por encima de las obtenidas en esos
mercados. Esta situación vuelve a reproducirse de for-
ma muy marcada desde el inicio de la crisis financiera
(2007) hasta el momento actual (2013). Son años en los
cuales la rentabilidad por dividendo del mercado espa-
ñol se separa ostensiblemente al alza de los mercados
con los cuales se compara en el gráfico.
A partir del año 2008 también se produce otro fe-
nómeno relevante. La rentabilidad por dividendo de la
Bolsa española supera la rentabilidad de la Deuda Públi-
ca a 10 años del Estado español (ver
gráfico 4
).
La Bolsa española es, por tanto, un mercado en el
cual los participantes otorgan una gran relevancia a la
remuneración al accionista a través de dividendos y otras
fórmulas. Tanto las compañías como los inversores pa-
recen valorarlo extraordinariamente. El
gráfico 5
viene
a confirmar que durante la primera década del siglo XXI
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